lainformacion.comTrabajo

Practicopedia > Categorías > Trabajo > Relaciones laborales > Cómo convertirte en un gran líder

Cómo convertirte en un gran líder

Descubre 8 aspectos esenciales para ser un buen líder

lider_0_0.jpg
FOTO: Shutterstock

31/10/2016 por: Isabel A.

Entre ser un jefe y un líder existen muchas diferencias. Si en tu día a día disfrutas trabajando con tu equipo y os enfocáis juntos hacia una meta establecida vas por buen camino, pero si todavía no tienes claro cómo convertirte en un gran líder hoy vamos a ver 8 aspectos esenciales que te ayudarán a conseguirlo.

Con ello lograrás que las personas que tienes a tu cargo estén motivadas, rindan al máximo y obtengan resultados positivos. Mostrarán un compromiso claro con la empresa y se sentirán realizadas personal y profesionalmente. Y recuerda: un trabajador feliz es un trabajador productivo.

  1. 1 No controles: guía en el camino

    Un líder no buscará el máximo control de cada tarea encomendada. Como responsable de un equipo sabes que sus miembros son capaces de alcanzar las metas establecidas en la planificación inicial gracias a la orientación y al apoyo que les brindas. Crea una estructura de trabajo y sé flexible ante la aparición de posibles modificaciones en el camino y ante las necesidades de cada miembro del equipo. Conviértete en su guía y en su inspiración.

  2. 2 Disfruta del contacto con tu equipo

    Un gran líder disfruta ayudando a los miembros de su equipo, colaborando con ellos y viendo cómo alcanzan el éxito. No podrás dirigir bien a ningún grupo si no te gusta estar codo con codo con tus empleados, a los que debes tratar no como subordinados, sino como personas con talento y con una personalidad única que merecen todo tu respeto y reconocimiento.

  3. 3 Reconoce el trabajo bien hecho

    Un líder no asume como propio el buen resultado de su equipo ni le echa la culpa al grupo si el desenlace no es el esperado. Al contrario. Es capaz de reconocer el esfuerzo de sus empleados y tiene claro que el éxito de un proyecto ha llegado gracias a su trabajo. Además, así lo expresa personal y públicamente, algo que motiva a las personas que reciben ese agradecimiento para seguir trabajando con muchas ganas. Y, por otro lado, si algo sale mal, asume la responsabilidad de los errores.

  4. 4 Celebra los triunfos

    Un gran líder busca sacar todo el potencial de los miembros del equipo para alcanzar el éxito. Muchas veces incluso verá cosas en ellos que ni los propios empleados saben de sí mismos. Debes motivarlos para que consigan hacerse grandes en su puesto de trabajo y, cuando llegue el triunfo, lo celebraréis juntos. Y no tiene por qué ser algo grande, también las pequeñas cosas merecen ser festejadas. Es un extra más para la motivación de todos.

  5. 5 Trabaja con confianza y seguridad

    Debes ser capaz de tomar decisiones con una actitud de confianza y seguridad en tí mismo y hacia las personas que tienes a tu cargo. Ante una cuestión planteada por tu equipo no puedes dudar, debes tener respuestas claras pero también escuchar las propuestas de los demás, para poder tomar la mejor decisión y alcanzar la meta con todas las garantías. Debes mostrar una postura firme y amable al mismo tiempo. Es compatible.

  6. 6 Muéstrate empático

    Una persona que no escucha y no es capaz de ponerse en la piel de sus empleados ni de entender sus inquietudes no podrá convertirse en un gran líder. La empatía resulta fundamental para poder dirigir al equipo, puesto que así lograrás que cada integrante se sienta valorado en todo momento y estarás fomentando un ambiente agradable y positivo. Todo eso redundará en la productividad de los trabajadores, ya que apreciarán que sus necesidades e inquietudes son entendidas y tenidas en cuenta.

  7. 7 Fomenta la comunicación

    Un gran líder debe ser capaz de comunicarse adecuadamente con su equipo y conseguir que esa comunicación fluya en ambas direcciones. Asegúrate de que comprendan bien todo lo que tienes que decirles y escucha lo que ellos tratan de expresar. Se trata de un feedback muy positivo para todos ya que si la comunicación es estable, cómoda y continua estaréis ante una potente herramienta para poder llegar hasta el objetivo fijado. La falta de comunicación solo puede traer algún malentendido o la aparición de rumores. Evítalo desde el principio.

  8. 8 Conviértete en ejemplo

    Si quieres que tu equipo haga las cosas de una determinada manera, hazlas tú también así. De nada sirve demandar puntualidad si eres el último en entrar a la oficina. Y como esto, todo lo demás. Si esperas que tu equipo actúe y trabaje para lograr una meta el cambio tiene que comenzar en ti. No puedes pedir nada a tu equipo si tú mismo no lo estás haciendo.

También te puede interesar